
Nunca se inclinó ante el poder. Ni pidio facilidades para una especie de "campaña de bien publico". Al revés: trata duramente y denuncia los abusos de los que gobiernan oprimiendo a las naciones. A los fariseos los trata duramente: "hipocritas" "sepulcros blanqueados", "raza de viboras", "necios y ciegos". Jesús no les teme por la influencia que ejercen, sino que trata de que el pueblo sencilo no se deje arrastrar por ellos, porque "atan pesadas cargas sobre la gente, y ellos no son capaces de moverlas ni con un dedo". |
No hay comentarios.:
Publicar un comentario